La Sierra de la Culebra 3 años después de los incendios
Han pasado ya tres años desde los incendios que arrasaron la Sierra de la Culebra en el verano de 2022.
Uno de los mayores fuegos forestales de la historia reciente en España dejó tras de sí un paisaje de cenizas, silencio y dolor. Pero también de memoria, de humanidad y de búsqueda de sentido.
En aquel momento nació el proyecto fotográfico Semillas en cenizas abandonadas, como una forma de dar voz al territorio y a quienes lo habitan, lo cuidan y lo defienden.
Una fotografía, tres años de distancia
En 2022 fotografié a Jesús, uno de los bomberos que participó en la extinción del incendio.
Fue una de las primeras imágenes del proyecto.
Ahora, tres años después, he regresado con él al mismo lugar. Esta vez nos han acompañado también Pilar, Raquel y José Almeida, que participaron en otras de las fotografías del proyecto.
Juntos hemos vuelto a pisar ese suelo herido. A mirar lo que ha cambiado… y lo que no.
El color negro se ha vuelto verde, pero queda mucho por hacer
Durante este tiempo, la naturaleza ha seguido su curso, han brotado encinas, robles, incluso algunos pinos. La vida se abre paso entre los restos carbonizados, las ramas muertas conviven ahora con brotes nuevos. El color negro, poco a poco, se ha ido volviendo verde.
Sin embargo, por parte del ser humano, poco parece haber cambiado, ya que la reforestación, la prevención, el cuidado del territorio… siguen esperando.
El olvido es una amenaza silenciosa.
Memoria, agradecimiento y conciencia
Siempre estaré agradecida a quienes estuvisteis ayer en este reencuentro y también a los compañeros que no pudieron estar físicamente, pero sí de corazón, por su apoyo constante.
Ojalá estas imágenes sigan haciendo brotar conciencia y ojalá estas semillas no dejen de crecer.
📸 Puedes ver el proyecto completo en la historia destacada “proyectos” de mi cuenta de Instagram, y también en este enlace.
